Tejo en delicado hilo de ovino, coge oxígeno! Cuando ruego ante todo en aspecto y modo que mis letras mis palabras que versas te amen y acaricien delicado bello de blanca y suave piel en hermoso recuerdo mientras suspiras y expiras momento para seguir con tu vida, respira! Y dejarme en reguero quizás de mismo recuerdo que al despertar sentiste, tener un sueño.
Once/一度、 veces que me repetí de que lado estas por si a caso es de mi, quise entender y remar quizás saber siendo tu que hacer, entre tanto de completo nada dejaste para recordar tras de ti, que frágil la fragilidad que rota palabra sobrevivir. Vienes, y viernes quise decir aunque no dejaste ni olvidaste de venir, a lo largo de tanta bravura de año y de antaño, de rodillas postrado en semillas de llanto espanto dolor pedir, tablas en batalla y en rendición por tanto daño. De dosmilonce, que aún sumamos mantos,muertos y extraños.
Brasas, de talento de hombre caído sin remedio,sin sentencia y sin mover dedo. Y entonces llegaste tu,en sombra de imagen cercana a un ángel,propuesta de aire de viento y tormenta donde asenté ocurrencia y quizás pensé cabeza. Los días labraban por vergüenza preguntas a las que no tenia tu respuesta,momentos a los que pude rozar fiesta y algunos sin lógica ni razón propuesta donde me encontraba a solas en imagen perfecta,en relieve de espejo y melodía a dieta que componían de sonora mi banda de instrumentos rotos y soplo de vieja,pero la canción,esa canción era de prendida mecha,por no repetir perfecta. Dije brasas verdad,mientras escribo y me abrigo pues aún siento frío. Maldito reino de dagas acuñadas en moneda donde todo lo pesamos según cajera de cuero,sin darnos cuenta que el tiempo apremia,pasa y nunca desespera,tan solo consume la vida por entera y eso inquieta. Felicidad no partas,quédate con este hombre caído sin remedio y sin sentencia,que sin mover dedo no puedo al saltar del fuego, y caer en ellas.